En el marco de la Semana de la Ley N° 21.369, la institución desarrolló el taller “No es broma, es acoso”, una instancia de reflexión y aprendizaje orientada a reconocer conductas de hostigamiento, promover el respeto por los límites personales y fortalecer una cultura de buen trato en la comunidad educativa.

Con el propósito de fortalecer la prevención del acoso sexual, la violencia y la discriminación de género en los espacios de educación superior, CFT CENCO realizó el jueves 22 de octubre el taller virtual “No es broma, es acoso”, dirigido a estudiantes de la institución, como parte de las actividades desarrolladas en el marco de la Semana de la Ley N° 21.369.

La iniciativa buscó entregar herramientas prácticas para identificar situaciones que vulneran la dignidad de las personas, reconocer los límites entre el humor y las conductas de hostigamiento, y promover relaciones basadas en la empatía, el consentimiento y el respeto mutuo, contribuyendo al fortalecimiento de ambientes académicos seguros, inclusivos y libres de violencia.

El encuentro fue facilitado por Mario González, psicólogo clínico, psicoanalista, coach y docente de CFT CENCO, quien abordó desde una perspectiva psicológica y socioemocional las consecuencias que pueden generar las burlas, la exclusión y otras conductas que frecuentemente se normalizan en las relaciones cotidianas.

Durante la jornada, el especialista invitó a las y los participantes a reflexionar sobre la diferencia entre compartir una broma y utilizar el humor como una forma de ridiculización, destacando que las palabras y acciones pueden afectar la autoestima, la confianza y el bienestar emocional de quienes las reciben.

“Una cosa es reírnos con alguien y otra muy distinta es reírse de alguien. Y esa diferencia, aunque parezca pequeña, puede cambiar profundamente la experiencia de una persona”, señaló Mario González durante su intervención.

Del reconocimiento del acoso a la responsabilidad colectiva

Uno de los principales ejes del taller fue la identificación de conductas que pueden constituir situaciones de acoso, violencia o discriminación, así como la importancia de respetar los límites personales y comprender el consentimiento como un elemento fundamental de las relaciones interpersonales.

A través de la dinámica participativa “¿Y tú qué harías?”, las y los estudiantes analizaron situaciones hipotéticas vinculadas con la difusión de imágenes sin autorización, comentarios ofensivos sobre características personales, insinuaciones sexuales no deseadas, exclusión de trabajos grupales y discriminación por nacionalidad o neurodivergencia.

Estos ejercicios permitieron reconocer cómo determinadas prácticas pueden afectar la participación académica, generar inseguridad y limitar las oportunidades de aprendizaje, especialmente cuando son minimizadas o justificadas como bromas.

Asimismo, se abordó la responsabilidad de quienes presencian situaciones de hostigamiento, enfatizando que prevenir la violencia también implica evitar la difusión de contenidos ofensivos, acompañar a las personas afectadas y recurrir a los canales institucionales de orientación y denuncia cuando corresponda.

Como parte de la metodología, las y los participantes trabajaron en grupos para analizar una situación de burla hacia un estudiante y proponer respuestas que permitieran modificarla desde el diálogo, la empatía y el apoyo colectivo.

Una formación integral basada en el respeto y la convivencia

La actividad también permitió vincular la prevención del acoso con el desarrollo de competencias socioemocionales fundamentales para la formación técnica de nivel superior, considerando que el respeto, la comunicación asertiva y la capacidad de reconocer situaciones de vulneración son habilidades relevantes tanto para la vida académica como para el futuro desempeño laboral.

En este contexto, el facilitador presentó tres acciones centrales para promover una convivencia respetuosa: mirar, nombrar y actuar. Estas orientaciones invitan a reconocer situaciones que puedan afectar la dignidad de otras personas, identificar las conductas inapropiadas y responder de manera responsable, considerando el acompañamiento y los mecanismos institucionales disponibles.

La jornada también reforzó la importancia de conocer los procedimientos de prevención, investigación, protección y sanción establecidos en el marco de la Ley N° 21.369, que regula el acoso sexual, la violencia y la discriminación de género en las instituciones de educación superior.

Hacia el cierre del encuentro, Mario González destacó que la formación profesional no se limita a la adquisición de conocimientos técnicos, sino que también requiere desarrollar habilidades para relacionarse respetuosamente con otras personas, valorar las diferencias y actuar con responsabilidad frente a situaciones que afectan la convivencia.

Compromiso institucional con espacios educativos seguros e inclusivos

La realización de este taller se enmarca en el compromiso de CFT CENCO con la promoción de una cultura institucional basada en el buen trato, la equidad de género, la inclusión y el bienestar de su comunidad educativa.

Mediante estas instancias de sensibilización y formación, la institución busca fortalecer la participación activa de sus estudiantes en la construcción de relaciones respetuosas, promoviendo la prevención de conductas que puedan afectar la dignidad y el desarrollo integral de las personas.

De esta manera, CFT CENCO continúa impulsando acciones que integran la prevención, la reflexión y el aprendizaje como componentes fundamentales de una educación técnico-profesional comprometida con las personas, reafirmando la importancia de construir entornos educativos donde todas y todos puedan aprender, participar y desarrollarse en condiciones de respeto y seguridad.

Ir al contenido